De cara al primer show del año en Capital Federal, Filo.News dialogó con el cantante Pablo Romero, quien brindó declaraciones acerca del descanso del grupo y su regreso a los escenarios.

Empezaron tocando en algunos bares, en escuelas, festivales y ferias. Luego, fueron pactando fechas, recitales, encuentros. Así fue como crecieron, poco a poco, llevando su música de Haedo al mundo. 

Se trata de Árbol, la banda integrada por Martín Millán, Pablo Romero, Sebastián Bianchini, Hernán Bruckner, quienes se presentarán el próximo 6 de septiembre en el Teatro Vorterix; las entradas para el show ya están a la venta, y se pueden obtener a través de AllAccess.

“Estamos trabajando con una lista de más de 30 temas, de los cuales elegiremos después”, adelanta Romero acerca de la fecha. Justamente, en su cuenta de Instagram invitaron a sus fanáticos a indicar qué canciones les gustaría que integren en la lista.

“Está supeditada también a los que nos siguen, a los que nos escuchan. Estamos muy contentos, trabajando mucho y felices”, agregan. De cara al primer show del año en Capital Federal, Filo dialogó con la banda acerca de su período de descanso y su regreso a los escenarios.

Luego de siete años, la banda volvió a subirse a los escenarios, con un show en Ciudad Emergente frente a cientos de fanáticos. “Volvimos para quedarnos”, reconoce el cantante y agrega: “Teníamos ganas, nos gusta, también este parate fue como un descanso”.

Durante ese lapso de descanso, cada uno de los integrantes aprovechó para despejar su mente y cumplir con algunos objetivos personales. Romero, en su caso particular, aprovechó para ir a vivir a México con su mujer. 

“Estuvimos como 16 años tocando juntos sin parar -recuerda-, y dijimos ‘bueno hacemos un descanso’. La verdad nos seguíamos viendo, no es que yo me fui y no nos vimos más, de hecho cuando volví acá, nos juntábamos”.

“Nunca se fue esa magia, al contrario, creció con el tiempo. La verdad que ahora no solo somos compañeros de música, de ruta, de vida, sino que somos súper amigos; después de tantos años hay una hermandad, los cuatro estamos más que contentos con todo este proceso”, reconoce. 

Según la mirada de Romero, el tiempo es necesario para “renovar, tener ideas nuevas, que sea más orgánico”: “Tener un grupo así da mucho gusto, felices. Es fundamental entender el tiempo del otro, es fundamental para que todo funcione y fluya”, cuenta.

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