Casación pone en la mira a los arrepentidos por la causa cuadernos

Mundo Poder Noticias

27 septiembre, 2020

La denominada «Causa de los Cuadernos» en la que la vicepresidenta Cristina Kirchner se encuentra acusada de haber comandado una asociación ilícita que recolectó coimas entre empresarios, desfila por una cornisa. Esto se debe a que un grupo de defensores reclamó la nulidad de todo el expediente, por la inconstitucionalidad de la ley del arrepentido y su aplicación directa en esta causa, y por ello, la Cámara Federal de Casación Penal decidió reclamar de forma «urgente» que le envíen el «soporte fílmico, digital y otro medio técnico en el cual se haya registrado» las declaraciones de los arrepentidos.

Sin embargo, el dato no es menor, ya que todos en Comodoro Py saben que dichas grabaciones nunca existieron, lo cual además sirvió cuando, a fin de año pasado, el diputado Máximo Kirchner y el ministro del Interior, Eduardo «Wado» De Pedro, quedaron sobreseídos por el financimiento de La Cámpora.

Los acuerdos entre el fiscal Carlos Stornelli y los 31 imputados que tuvo la causa de los cuadernos quedaron detallados por escrito. Tanto el fallecido juez Claudio Bonadio como la Cámara Federal porteña consideraron que el papel constituía un «medio técnico idóneo» suficiente. No obstante las quejas de las defensas llegaron a la Sala I de la Cámara de Casación, la cual decidió tratar el tema.

A partir de una audiencia que se llevó a cabo el pasado jueves, un grupo de defensores entre los que se encontraban presentes lo de Julio De Vido, exigieron saber si existían los registros de las declaraciones de los arrepentidos de los que habla la ley 27.304. En tanto denunciaron la incostitucionalidad de la ley del arrepentido, y su aplicación en el expediente, así como también reclamaron la nulidad de todo lo que se hizo desde el inicio de la causa. También dispararon contra el remisero Oscar Centeno, su declaración y sobre la interpretación sobre sus cuadernos. Apuntaron contra el fiscal Carlos Stornelli y el fallecido, Claudio Bonadio.

Estas discusiones llegan dos años después del inicio de la causa que sacudió al país y cuando la principal acusada es la actual vicepresidenta de la Nación. En tanto aseguran que el capítulo de los arrepentidos es el corazón del expediente, ya que es donde radica la principal fuerza o la mayor debilidad de la causa que se destapó debido a las anotaciones del chofer Centeno, quien narró en detalle durante años los viajes de recaudación cuando trasladaba a Roberto Baratta, mano derecha de Julio De Vido en el ex Ministerio de Planificación.

La causa

El caso de los cuadernos de la corrupción marcó un punto de inflexión en Comodoro Py cuando estalló el 31 de julio del 2018 y derivó a que varios exfuncionarios y empresarios terminasen presos. A partir de esto, una veintena de empresarios y exfuncionarios, acusados de una asociación ilícita encabezada por la expresidenta Cristina Kirchner, reconocieron haber pagado o cobrado coimas en el marco de negocios, licitaciones o convenios que surgían desde el Ministerio de Planificación.

Cada uno declaró como imputado-colaborador ante el fiscal Stornelli, sabiendo además que debían aportar datos ciertos y valiosos para la investigación. A cambio de sus testimonios, los que estaban presos consiguieron la libertad, y los que podían quedar detenidos, consiguieron seguir el proceso sin ir a la cárcel. Ante su arrepentimiento, firmaban el reaseguro de que, a la hora de la sentencia, tendrían una reducción de la pena, y de esta manera, se anotaron los ex funcionario José López y Claudio Uberti, el financista Ernesto Clarens y empresarios que van desde Carlos Wagner hasta Angelo Calcaterra, pasando por Aldo Roggio y Enrique Pescarmona.

Cristina Kirchner está acusada de ser la jefa de una asociación ilícita y de haber comandado una asociación ilícita que funcionó desde el 2003 hasta el 2015, «cuya finalidad fue organizar un sistema de recaudación de fondos para recibir dinero ilegal con el fin de enriquecerse ilegalmente y de utilizar parte de esos fondos en la comisión de otros delitos, todo ello aprovechando su posición como funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional«. Por debajo de la vicepresidenta estaban De Vido y Baratta, Clarens y Wagner, de la compañía Esuco, que presidió la Cámara Argentina de la Construcción; y por abajo de estos «integrantes», entre los que figuran como arrepentidos José López, Claudio Uberti y Centeno, que se convirtió en el testigo protegido.

Te podria interesar

Añade aquí tu texto de cabecera

Añade aquí tu texto de cabecera

Mindfulness

Deja una respuesta

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidad y los términos de servicio de Google.