Condenan al Banco de Santa Fe a pagar $10 millones por un caso de phishing contra una docente

Micaela Cabezas

24 abril, 2023

En un inédito fallo, la justicia santafesina multiplicó por cien la multa solicitada por una cliente del banco de la provincia que fue víctima del robo de sus datos. La mujer, quien ganó la demanda en primera instancia, había pedido que se multara a la institución en $100.000, pero el juez Marcelo Quaglia fijó ese rubro en $10.000.000.

UN DESCUENTO, UN CRÉDITO NO PEDIDO Y UNA ODISEA.

La mujer, una empleada del Ministerio de Educación de Santa Fe, advirtió en junio de 2021 que se le habían descontado de su sueldo $20.332,19, correspondientes a un crédito de $338.000 que ella aseguró no haber pedido, y que apenas otorgado, fue transferido a otra cuenta.

La cliente denunció el hecho a VISA Débito, al banco y solicitó la inmediata devolución del dinero descontado.

Esa sería la primera gestión de una larguísima cadena que duraría años.

El Nuevo Banco  de Santa Fe argumentó que el crédito fue solicitado a través del homebanking, con las claves y las respuestas de seguridad correctas, sin ninguna razón para suponer que no fuera la titular quien lo estaba pidiendo.

Se descubriría pocos días después que ese dinero, $338.000, fue transferido a la cuenta de otra persona apenas se concedió.

La denunciante le reprochó al banco que no advirtiera que las cuotas del préstamo superaban el 40% de su salario, que era una cifra que excedía largamente el flujo de su caja de ahorro y que no averiguara quién era la titular de la cuenta que recibió la totalidad del dinero.

El banco insistió en que sólo la denunciante pudo haber efectuado esas operaciones, o bien alguien a quien ella, contraviniendo las recomendaciones, le prestó su tarjeta de débito y le franqueó su clave, por lo que es responsable de lo que sucedió.

Ella reclamó a la justicia la devolución de lo descontado, la prohibición de ser incluida en el Veraz, $2305 por los gastos de las cartas documento enviadas al banco, $70.000 por daño moral y $100.000 por daño punitiva, que es una multa para castigar a las empresas por trato negligente o vejatorio a sus clientes y para disuadirlas de que lo reiteren.

LA SORPRENDENTE DECISIÓN DEL JUEZ.

El juez Quaglia inscribió la demanda en el marco de la Ley de Defensa del Consumidor.

El magistrado advirtió que según la pericia informática, el banco no proporcionó toda la información que le reclamó la justicia, para hacerlo luego de manera parcial e insuficiente, violando así el artículo 53 de la LDC. El demandado no aportó pruebas de la contratación del crédito, imágenes del cajero automático donde se realizaron operaciones, antecedentes de vínculos entre la denunciante y la mujer a la que le fue transferido el dinero. Quaglia coincide con el fiscal en que es dable esperar una participación activa en la producción de la prueba por parte de los bancos, considerando sus recursos económicos, humanos y su capacidad técnica.

Sin embargo el demandado no desvirtuó ninguno de los argumentos, probados pericialmente, sobre los que su cliente fundó sus reclamos.

En un duro párrafo de su fallo, el juez entiende que el banco “no ha cumplido con su obligación de prestar los servicios conforme las condiciones legales y contractuales pactadas… no ha cumplimentado su obligación de custodia sobre el dinero depositado… ha incumplido con el deber de un trato digno y equitativo y ha violado el deber de tutela de los intereses económicos del consumidor“.

Quaglia apunta que proliferación del uso sistemas digitales a partir de la pandemia, obliga a que los bancos extremen los recaudos para evitar estafas es métodos que son evidentemente más riesgosos que los tradicionales.

Estos criterios bastan para anticipar la derrota del demandado, aunque seguramente ninguna de las partes esperaba lo que el juez resolvería al final del fallo.

DAÑO PUNITIVO POR $10.000.000, CIEN VECES MÁS QUE LO PEDIDO.

La mujer ha sufrido, dice el fallo, “molestias, preocupaciones, frustración, angustia y enojo”. Sólo eso bastaría para aceptar el reclamo de una indemnización por daño moral, que el juez fija en $200.000 más intereses desde junio de 2021.

En cuanto a la multa civil, que la cliente había calculado en $100.000, el juez destacó “el grave menosprecio e indiferencia por los derechos del consumidor”, la reiteración de estas conductas, evidenciadas por múltiples denuncias contra el mismo banco por idénticas razones, la desigualdad entre las partes, la posición dominante del Nuevo Banco de Santa Fe, y lo estableció en $10.000.000.

Por último,  el magistrado dictó la nulidad del crédito y la de todos sus efectos posteriores de descuentos, retenciones, débitos y un eventual ingreso en el Veraz.

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