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    Inicio OPINIÓN El sometimiento voluntario del pueblo a entregar sus datos personales

    El sometimiento voluntario del pueblo a entregar sus datos personales

    Fernando Genazzini

    Abogado | Analista político.

    @fer_gena

    En este ensayo, tratare de dar una mirada por sobre dos temas cruciales en la geopolítica actual: 1) El crecimiento tecnológico de las empresas chinas y su posicionamiento en el mundo. Desde una primera avanzada por la dominación china, comercializando aparatos de telecomunicación económicos y al alcance de cada mano dispuesta a ingresar sus datos personales en ellos. Al punto tal, de que esta en disputa el liderazgo tecnológico de empresas ya consolidadas.

    2) Por otro lado, veremos cómo esta disputa tecnológica puede traer oculta una batalla descomunal por la expansión China sobre el resto de los países y principalmente Estados Unidos. Una batalla que ha iniciado veladamente; primero impusieron sus celulares e incluso hasta una de las principales redes sociales del mundo (TikTok) y por otro lado, la disputa por la Big Data (el manejo de los datos y conocimiento cabal de cada ser humano que cuente, o bien con un celular de estas empresas chinas o bien utilice una de sus redes sociales.

    El orden mundial dependerá de cómo los países hegemónicos sepan jugar su partida

    En un lenguaje muy coloquial, la geopolítica se parece mucho al juego de mesa: “TEG o Plan Táctico y Estratégico de la Guerra (su nombre completo) es un juego de mesa, lanzado originalmente en marzo de 1976. Plantea un conflicto bélico que ocurre sobre un planisferio dividido en 50 países, planteados en tarjetas, elegidos al azar. Al comienzo de la partida se reparte entre los jugadores todos los países, que son ocupados con fichas del color asignado a cada jugador.

    Todos los participantes tienen un objetivo secreto a cumplir, asignado por azar y desconocido por el resto de los jugadores. A la vez existe un objetivo general, común para todos los jugadores, consistente en ocupar 30 países. El jugador que primero logre cumplir su objetivo secreto o el objetivo común, será el ganador del juego”.

    PARTE I: Armando un ejército mundial y dispuesto a apoyar al régimen de Beijing

    El crecimiento tecnológico chino

    Se advierte que el crecimiento chino ve más allá del horizonte, esta vez no pareciera que fuera a mantenerse dentro de sus límites amurallados, como lo hiciera hasta la dinastía Han.[1] La creciente expansión de la economía oriental y la penetración de sus productos en los mercados de occidente ha generado rispideces con Estados Unidos, su mayor competidor comercial, hecho que, durante la presidencia de Trump generó que se le subiera a China en porcentaje del arancel sobre sus productos por valores millonarios en dólares.

    La política proteccionista del norte puso en píe de guerra a ambos Estados. Ambos países se nutren del comerció mutuo, ya sea por la manufactura china de bajo costo o por los ingresos que esto le genera a China.

    Pero, un país que ha resuelto lavar su imagen de manufacturero defectuoso y de baja calidad, pasando a ser un líder en ciertos segmentos de producción e innovación, como ser el sector tecnológico no parece ser un factor positivo en esta ecuación.

    Esta estrategia comercial china no le resulta viable al gobierno de Estados Unidos, ya que su mercado comercial se verá saturado de productos chinos, y ya no son de baja calidad, ahora compiten de igual a igual e incluso a costos más bajos.

    El epicentro del dicho conflicto resulta ser el rubro tecnológico. China cuenta con la empresa de telecomunicaciones Huawei, que pasó del anonimato a convertirse en muy pocos años, en una de las compañías más grandes y reconocidas del mundo. Huawei, nació en una época donde la tecnología maravillaba al mundo, un nuevo universo que se abría y los productos que se podían ofrecer a la sociedad eran impensados, en Occidente existían tres empresas que lideraban el progreso tech, Apple, Microsoft e IBM, mientras tanto, en China las cosas no estaban evolucionando tan deprisa y el gobierno decidió que había llegado la hora de jugar fuerte y modernizar la infraestructura de producción, volverlas más competitivas, pero por sobre todo, hacerlo rápidamente.

    Los nuevos ejércitos chinos. Las empresas tecnológicas

    La modernización de la infraestructura apuntaba a lograr un desarrollo tecnológico similar al occidental, bajo esta premisa nació Huawei de la mano de Ren Zhengfei en 1987, en un principio la compañía se dedicaba a distribuir centrales telefónicas PBX de otros fabricantes, pero Ren, quería algo más que vender los productos de otras empresas, su intención era lograr un avance significativo en la tecnología de su país a base de investigación y desarrollo para poder vender sus propios componentes, después de varios meses y de una gran inversión en 1989 al final logró lanzar sus propias centrales telefónicas bajo la marca Huawei fue un paso bastante importante, no solo para la compañía, sino también para el país, que por primera vez comercializaba un producto que no provenía de fabricantes de fuera de la Republica.

    China,  ahora demostraba que no necesitaba de la ayuda de otros países para lograr su propio avance tecnológico, a partir de aquel momento Huawei obtuvo un gran reconocimiento por parte del Estado, pero Zhengfei no estaba dispuesto a conformarse con estos logros y durante los 90, la compañía siguió desarrollando nuevos componentes apostando ya desde un principio por su departamento de I + D (Investigación y desarrollo), China se llenó de los conmutadores de Huawei lo que permitió que muchas zonas rurales y poco comunicadas del país tuvieran acceso a la red. Sin duda todo esto era un gran avance para el país y Huawei se convertía en una de las principales empresas tecnológicas.

    La compañía estaba lista para el mercado internacional después de conseguir algunos contratos con otras empresas extranjeras, la dirección decidió contratar a IBM en 1998.

    En una breve reseña de su creador, se puede identificar claramente un personaje estricto y disciplinado. Ren Zhengfei, en 1987 se dio cuenta que las telecomunicaciones chinas eran obsoletas, por ese entonces él era el director de la Armada para la liberación de la gente en China. Esto nos marca su formación militar. Lo vetusto de la telecomunicación china lo impulsó a comprar equipos de otras marcas para realizarles ingeniería inversa lo que se podría denominar espionaje corporativo, algo que más adelante veremos que resulta una práctica habitual en China.

    En el año 1996, China decidió que lo nacional estaba por sobre todo y era lo primero. Fue así que contrató con Huawei para que fuera la principal empresa proveedora de servicios en telecomunicaciones. Pero esta decisión trajo aparejada la restricción de operar a otras empresas extrajeras en el país.

    El líder chino, sin restricciones gubernamentales disponía de todo su poderío para apoyar a la empresa de telecomunicaciones, esto obedece a que, según Mingst, cuando se es libre para imponer las políticas “sin barreras internas” se determina libremente también cuál será su política exterior. Este tipo de regímenes esta posibilitado de influir directamente en el curso de los acontecimientos, en este caso de estudio, potenciando el crecimiento de Huawei, su tecnología y penetración de ella en los demás países del globo. Esta postura empresarial y gubernamental en conjunto hace que el individuo “empresario” y el individuo “líder político” se encuentran en un punto en común y den forma a un individuo mayor, que trasciende al régimen institucional y la casta empresarial, podría decir que el individuo en este caso de estudio a lo largo del ensayo es la “República Popular China”: expansiva y conquistadora, con su política exterior que incide masivamente.[1]

    Huawei tuvo un crecimiento acelerado lo que comenzó a llamar la atención de otras empresas y de otros gobiernos. Su poder económico y control sobre las telecomunicaciones comenzó a tomar mucha relevancia tanto que comenzaron los problemas con las alianzas comerciales generadas al inicio de la empresa. Pero esto no le impidió consolidarse como número uno dentro de las telecomunicaciones y la seguridad.

    Esta conflictividad con Symantec generó que Huawei comprara todas las acciones de su aliado. Ya con su competidor fuera de la carrera tecnológica, muchas empresas y estados comenzaron a temer por la ciberseguridad, entre ellos Estados Unidos, ya que esta creciente empresa china conocía secretos y posibles amenazas obtenidos de las telecomunicaciones y ciberseguridad que venían dentro del paquete accionario comprado a la empresa americana.

    Cabe recordar que en el año 2000 las Naciones Unidas habían sancionado a Irak, los Estados Unidos en un vericueto, entre bélico y comercial se quejó ante la ONU de que Huawei, o sea China, había instalado sistemas de telecomunicaciones en Irak, o que violaba las sanciones ya impuestas. Estas acusaciones a la empresa, le trajeron cuestionamientos éticos y la tildaron de poco profesional.

    Para frenar el crecimiento de la empresa de Zhengfei, Cisco, una empresa de telecomunicaciones estadounidense demando legalmente a Huawei por espionaje. Esta demanda se basaba en lo que mencionara previamente, la empresa china compraba productos de la norteamericana, los desarmaba y modificaba levemente para fabricar sus propios productos más económicos y a mayor escala, con una penetración mundial increíble (Ingeniería Inversa). Esta demanda por parte de Cisco con el tiempo se solucionó de manera pacífica, la empresa americana pudo operar dentro de China, lo que aún hace, y Huawei modificó sus componentes.

    Pero, el triunfo para la empresa china y el gobierno chino no tuvo parangón: “si el enemigo ve que se puede obtener una ventaja y no se esfuerza por asegurársela, eso significa que sus soldados están agotados”[2]. Huawei y China por la ley que obliga a sus empresas de datos a proporcionárselos al régimen, comenzó a tener injerencia sobre las telecomunicaciones mundiales, poco a poco fue penetrando economías regionales primero, luego se expandió a nivel global.

    En lo dicho previamente, se puede observar un gobierno liderado por un “Líder Independiente”, pero también se evidencia un régimen dictatorial y “desconfiado”, poco participativo, todo el poder converge sobre el líder.[3]


    [1] (MINGST, Karen (2007): Fundamentos de las relaciones internacionales, Colección Estudios Internacionales de la CIDE, México, CIDE, Capítulo 6 –El Individuo–, P. 239.)

    [2] Sun Tzu, “El Arte de la guerra”, Cap. IX (La marcha de los ejércitos), p. 62, Ed. Mestas Ediciones S.L., Madrid marzo 2014.

    [3] (HERMANN, Margaret G., “Explaining foreig policy behavior using the personal characteristics of political leaders”, International Studies Quaterle, 24:1, marzo 1980, pp 746; en MINGST, op.cit., Capítulo 6)

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