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    Inicio EXCLUSIVO #GastronomíaEnComaYEnNegro

    #GastronomíaEnComaYEnNegro

    El coronavirus no solo está matando e infectando gente, sino que el virus chino también tiene moribundos a varios sectores de la economía nacional. La gastronomía por ejemplo, es uno de ellos. De boca de sus propios miembros aseguran a MUNDO PODER que el sector "está en coma", y temen un derrumbe total del que algunos ni siquiera podrán levantarse de nuevo.

    Todo el sector está “muy grave”, hay preocupación y desesperanza en los empresarios gastronómicos que admiten que el sector venía "desde los últimos dos años muy golpeado por las políticas del gobierno anterior", con 2.900 restaurantes que cerraron en 2019 y un 35% del sector que venía en conflicto por los pagos atrasados
    de sueldos.

    Daniel Avellaneda, emprendedor gastronómico, contó a MUNDO PODER cómo atraviesa esta severa crisis el sector. Avellaneda es consciente de que era necesario una cuarentena total para evitar una catástrofe sanitaria en la Argentina, sin embargo, alega que "ese cierre -por la cuarentena- fue económicamente lapidario para el sector. La facturación bajó de un día para el otro, casi a cero, en la mayoría de los comercios del rubro. Se dio una feroz interrupción de la balanza de pagos, complicaciones para cubrir alquileres y sueldos; ya no se podía vender de la manera habitual, no se podía abrir ni recibir clientes, precisamente en un rubro donde lo que se destaca es la sociabilidad, el contacto de las personas con los empleados, el servicio", detalló.

    Fotos cortesía: Daniel Avellaneda, empresario gastronómico.

    Según datos oficiales, el rubro se está viniendo a pique, por ejemplo, los cafés: la principal cadena de cafeterías del país que con más de 300 locales hoy abre aproximadamente 30 y su facturación es de solo el 5%.

    Sin embargo, Avellaneda alega que “a los bares les toco la peor parte; y a sus empleados estrellas, ‘los bartenders’, la crisis los ha golpeado de una manera bruta”, dijo.

    Trabajar de bartender en Argentina; lo peor:

    El emprendedor gastronómico, que tiene bares de coctelería de autor en Argentina y España, mostró su preocupación por la cantidad de empleados que se ven afectados en el área gastronómica, especialmente en los bares.

    Fotos cortesía: Daniel Avellaneda, empresario gastronómico.

    El sindicato que los representa, es UTHGRA y el Convenio Colectivo 389/2004, firmado entre el sindicato y FEHGRA, que les otorga la “Categoría 6” establece que su sueldo mínimo por una jornada completa (8 horas diarias o 48 horas semanales) debiera ser, hasta mayo de este año, de $33.647, entre otras cosas como también gozar de vacaciones pagas, aguinaldo, licencia por enfermedad y demás detalles.

    "Menos del 7% de las personas que trabajan de Bartender en Argentina se adaptan a esta definición y son principalmente quienes trabajan en cadenas hoteleras y restaurantes de nivel", asegura Avellaneda.

    "Ser Bartender en Argentina es algo muy muy diferente. El público en general ve a un puñado de bartenders que, haciendo vivos o subiendo fotos de tragos a Instagram, participando de torneos de marcas, dando notas en cable, visitando programas de radio, hablando de lo fabuloso que es beber tal o cual marca, o incluso definiéndose como “influencer gastronómicos”, ofrecen una visión muy distorsionada del mercado real", se lamentó el empresario.

    Su preocupación aumenta porque son millones los empleados que tras la crisis del covid quedaron “a la buena de Dios”, pero alegó que tener esta profesión y oficio en el país es crítico con o sin pandemia.

    "Ser Bartender en Argentina es pertenecer al mercado informal del trabajo, es exactamente por fuera del contrato colectivo: trabajar en “negro”, con jornadas superiores a las reglamentadas, con sueldos al 60% de lo que debieran cobrar, sin aguinaldo, vacaciones pagas u obra social. En el mejor de los casos con recibos de sueldo parciales, o contratados como proveedores obligándolos a facturar como monotributistas".

    Y añadió:"Esta es la cruda realidad laboral de más del 93% de los Bartenders del país, que trabajan principalmente, en bares, discos y eventos: están deficientemente formados y aún peores pagos".

    CÓMO SE LEGA A ESTA CONTEXTO LABORAL:

    Avellaneda explicó que ahora, los empresarios gastronómicos que emplean a esta gran masa de Bartenders son responsables pero también alegó que los emprendedores del sector padecen otra realidad: en Argentina puede existir un bar, café o restaurante por fuera de su punto de equilibrio económico.

    "Es simple, acá como en el resto del mundo todo está regulado: la compra-venta de productos mediante registros de productos e impuestos, los locales con habilitaciones y los empleados dentro del sistema de seguridad social. Lo impositivo tiene un costo relevante (si es mucho, es otra discusión), 21% IVA, 3,5% IIbb, más de un 43% de cargas sociales (el famoso 931), etc", dijo Avellaneda.

    Ya agregó: "La realidad es vox populi, se dice que si un bar debe pagar todo lo que el estado le demanda no podría abrir, y en efecto es así: si un bar no puede generar los ingresos suficientes para trabajar al 100% en regla, tener los empleados ajustados al convenio colectivo y brindarle un beneficio monetario al dueño, no debería existir, pero existe… Porque en Argentina es muy posible tener empleados no registrados y no pagarles sus aportes sociales, como también no emitir el ticket fiscal en todas las ventas, declarando solo parte de la facturación. La evasión impositiva es moneda común en este sector del rubro".

    En esa línea, Avellaneda aclaró a MUNDO PODER: “Antes de herir susceptibilidades, que esas sí son muy pro entre los gastronómicos, aclaro que siempre hay honrosas excepciones: tanto entre bartenders, dueños de bares, empresarios gastronómicos y comercios que no son representativos de la mayoría mencionada y verdaderamente merecen ser reconocidos”.

    EL SECTOR, LA CRISIS Y EL COVID:

    Así estaba el rubro cuando llegó el 2020, año en que los bares superarán los 60 días consecutivos sin trabajar con su clientela habitual y sin trabajar plenamente. A los 15 días de iniciada la cuarentena se realizó un relevamiento entre 300 bartenders de todo el país en donde solo un 2% no había sido afectado por la situación y casi el 70% había perdido su fuente laboral, sin contención alguna por parte del mercado, el número hoy es mucho mayor.

    Fuente: Daniel Avellaneda, empresario gastronómico.

    "La mayoría de los bares que emplean Bartenders así como las empresas de eventos y demás, de un día para el otro ya no pudieron trabajar, el tener empleados no registrados les impidió acceder al beneficio otorgado por el gobierno, para cubrir los sueldos mínimos de las PYMES"; añadió Avellaneda sobre el tema.

    "La gran masa de Bartenders ha quedado sin trabajo, sin dinero en el bolsillo y llenos de incertidumbre respecto de su futuro laboral", sentenció el empresario.

    Avellaneda también contó que por la crisis, un grupo de bartenders “con muchísimo corazón”, ha organizado una serie de rifas para comprar alimentos no perecederos y productos de limpieza para esos colegas que hoy padecen una situación crítica.

    Fotos cortesía: Daniel Avellaneda, empresario gastronómico.

    "Ante esta compleja realidad los bartenders deberían unirse, hablar con una sola voz bajo una entidad que los represente y luche por sus derechos laborales, no existe otro camino posible. Deben diagramar estrategias, en conjunto con sus empleadores, para beneficio mutuo y del sector", añadió Daniel Avellaneda.

    “En unos meses los bares que sobrevivan quizás pongan mamparas transparentes para separar a los clientes del Bartender, alfombras de ingreso con lavandina para desinfectar las suelas de los calzados, un recepcionista con barbijo y alcohol sanitizante para rociar las manos de los que ingresen, o cualquier otro protocolo que imponga el estado para que vuelvan a abrir, pero si nada de lo mencionado cambia, la crisis del Covid-19 a los gastronómicos argentinos no les habrá enseñado absolutamente nada”, sentenció el entrevistado.

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