Massa diagrama un viaje por la revisión con el FMI y el acuerdo de intercambio de información con Estados Unidos

Micaela Cabezas

24 noviembre, 2022

En el Ministerio de Economía ultiman los detalles de un viaje a Washington que permita ponerle la firma final a dos objetivos importantes. En primer lugar, se trata de la tercera revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y en segundo, el tratado de intercambio de información tributaria para las cuentas no declaradas en Estados Unidos.

El ministro de Economía espera reforzar las reservas para el Banco Central de cara al cierre de año. También analiza concentrar dos objetivos clave en su próxima gira hacia el exterior.

El ministro de Economía, Sergio Massa, tiene como finalidad concentrar en un mismo viaje ambas actividades. La firma del acuerdo de intercambio automático de información entre la AFIP y la Internal Revenue Service (IRS), está prevista para la semana que comienza el 28 de noviembre. En tanto, en los días posteriores se espera terminar formalmente el acuerdo técnico de la revisión de metas del tercer trimestre con el FMI.

El objetivo del convenio con Estados Unidos es detectar las cuentas no declaradas de ciudadanos argentinos que le permitan al fisco recaudar por impuestos que fueron eludidos. El gobierno estadounidense no pretende funcionar como una “guarida fiscal” para los que evaden impuestos en la Argentina. De acuerdo con las estimaciones del AFIP, hay “como mínimo alrededor de US$100.000 millones en el exterior no declarados”.

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Al mismo tiempo, el equipo económico negocia la tercera revisión del acuerdo con el FMI. A pesar de que esta instancia se considera técnicamente definida, el Gobierno estima que haya una flexibilización de los objetivos por las pérdidas que sufrió la Argentina a raíz de la guerra en Ucrania. En el informe que se presentó al Fondo, Massa explicó que la guerra en Ucrania provocó un saldo negativo de US$4940 millones, principalmente por la escalada en los precios internacionales del sector agropecuario, soja, trigo y maíz, y en los valores de los combustibles, gas boliviano, GNL y Gasoil.

Concretamente, el equipo económico puso el foco en el sector energético que provocó un gran impacto en las reservas, más que nada durante los meses de invierno, donde se elevó la demanda de importación de energía. De acuerdo con las cifras oficiales, el valor de las importaciones de combustible aumentó a US$5756 millones cuando la proyección previa a la guerra era de US$1999 millones. Reportó una diferencia de US$3757 millones por este concepto.

El Gobierno justificó ante el Fondo que decidió aumentar la producción de gas local, renegociar el contrato de gas natural con Bolivia e incrementar las importaciones de energía eléctrica con Brasil. También aumentó los subsidios energéticos que se entregaron este año. Las estimaciones oficiales arrojan que esas asistencias ascenderán a $1.799.286 millones este año. El impacto de la guerra también trajo efectos por los precios del denominado complejo agroexportador. Las exportaciones se ubicaron US$617 millones por encima de la proyección anterior al comienzo del conflicto, aunque también estuvieron afectadas por el alza en el costo de los fletes marítimos y la importación de fertilizantes.

En los últimos días, Sergio Massa anunció que, de los swaps vigentes con China, US$5000 millones pasaron a ser de libre disponibilidad en el Mercado Único de Cambios, lo que significa que pasan a engrosar las reservas del Banco Central. En la jornada del miércoles también se confirmó la espera del ingreso de US$500 millones para diciembre gracias a un desembolso del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Se trata de un préstamo basado en políticas, que se votará el 26 de noviembre en el organismo e ingresaría de forma automática para incrementar el nivel de reservas.

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