A través de comunicado oficial publicado en sus canales digitales, Chacarita Juniors informó que considera el diseño de Central Córdoba una reproducción exacta de su camiseta histórica, utilizada desde su fundación hace 118 años. El club destacó que tiene registrados su escudo, nombre y colores en el registro de marcas y patentes, un trámite que, según indicaron, es de conocimiento público en el ámbito del fútbol argentino. La entidad señaló que no recibió ninguna consulta ni solicitud de autorización por parte de Central Córdoba para emplear dicho diseño.
Foto: el diseño de la polémica cuestionado por el club Chacarita Juniors.
La camiseta en cuestión se aparta de los colores tradicionales de Central Córdoba, que históricamente se identifican con el blanco y negro. Chacarita argumentó que la incorporación del rojo, junto con la disposición de los bastones, no responde a la identidad del club santiagueño y constituye una infracción a sus derechos. El comunicado especificó que esta situación genera un perjuicio en términos de identidad institucional y comercial, afectando la exclusividad de su marca. En consecuencia, solicitaron al club de Santiago del Estero una explicación formal y el cese del uso de la indumentaria, advirtiendo que, de no haber respuesta, iniciarán acciones legales.
Central Córdoba presentó la camiseta con un mensaje en redes sociales que incluía la frase "Se me ha perdido un corazón", sin hacer referencia a la controversia. Hasta el cierre de esta nota, el club no había emitido un pronunciamiento oficial sobre las acusaciones de Chacarita. La indumentaria está destinada a ser utilizada en el marco de su primera participación en la Copa Libertadores, un hito para la institución que ascendió a la máxima categoría del fútbol argentino en 2019 y clasificó al torneo continental tras una destacada campaña.
El conflicto surge en un contexto previo al debut internacional de Central Córdoba, que enfrentará a Liga de Quito en el inicio de la fase de grupos. Chacarita Juniors, actualmente en la Primera Nacional, basa su reclamo en la protección de su patrimonio histórico y en los registros legales que respaldan su identidad visual. Especialistas en propiedad intelectual señalaron que, en caso de escalar a un litigio, la resolución dependerá de la documentación presentada por ambas partes y de la interpretación de las normativas sobre marcas en el ámbito deportivo.
Este episodio marca una disputa inusual en el fútbol argentino, donde los enfrentamientos suelen limitarse al terreno de juego. Chacarita Juniors espera una respuesta de Central Córdoba para evitar recurrir a la vía judicial, mientras que el club santiagueño mantiene silencio sobre el tema. La situación podría sentar un precedente en la regulación del uso de diseños en las indumentarias deportivas, un aspecto poco explorado en el país hasta ahora. Por el momento, el desarrollo del caso sigue pendiente de una solución entre las partes involucradas.