A pocas horas del viaje de Javier Milei a Estados Unidos para reunirse con empresarios, el presidente norteamericano Donald Trump anunció un nuevo esquema de aranceles recíprocos que afecta a todas las naciones que comercian con su país, incluyendo a Argentina. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el país sudamericano enfrentará un arancel fijo del 10%, el mínimo aplicado en esta ronda, pero que aún así impactará de manera directa sobre exportaciones clave como el acero y el aluminio, dos sectores estratégicos para la economía argentina.
La medida llega en un momento particular para las relaciones bilaterales entre ambos países. Este 2 de abril, mientras Argentina conmemoraba el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, Milei saludó públicamente a Trump a través de redes sociales y compartió la canción "Friends will be friends" de la banda británica Queen, un gesto que generó controversia en medio del fuerte debate sobre la soberanía de las Islas Malvinas. La elección de una canción de origen británico en una fecha tan simbólica para los argentinos no pasó desapercibida y fue interpretada por algunos sectores como una falta de sensibilidad hacia la causa nacional, mientras que otros lo vieron como un intento de Milei de reforzar su cercanía con Trump antes de su visita a Estados Unidos.
El arancel del 10% que Estados Unidos le impone a Argentina está por debajo del promedio que aplicará a otras naciones, pero representa un aumento respecto a la situación actual de muchas exportaciones nacionales, lo que podría afectar la competitividad argentina en el mercado estadounidense. Según un informe de la Cámara de Comercio de EE.UU. en la Argentina (AmCham), las diferencias arancelarias entre ambos países son significativas: en alimentos, Argentina grava con un 16% frente al 4,6% de EE.UU.; en químicos, 8,1% frente al 0,3%; en plásticos, 11% frente al 1,4%; en textiles, 20,9% frente al 6,1%; y en metales, 13,7% frente al 0,2%. Estas disparidades reflejan el desequilibrio que Trump busca corregir con su plan de reciprocidad comercial, que alinea los niveles arancelarios cobrados por los distintos países a productos estadounidenses con los que Estados Unidos les aplica a cambio.
Argentina quedó en la lista de países a los que Trump les aplicará un 10% de arancel. El esquema impacta sobre exportaciones clave como el acero y el aluminio.El cuadro oficial difundido por la Casa Blanca detalla que el arancel del 10% se aplicará a un grupo de países que también imponen ese porcentaje a los productos estadounidenses, entre los que se encuentran Argentina, Chile, Australia, Colombia, Perú, Emiratos Árabes Unidos, República Dominicana, Guatemala, Honduras, Egipto, Arabia Saudita, El Salvador, Marruecos, Singapur, Reino Unido y Turquía. Sin embargo, el esquema también incluye a otras naciones con tarifas similares, aunque en algunos casos los aranceles que ellos cobran a EE.UU. son más altos, lo que podría generar tensiones comerciales adicionales en el futuro.
El impacto de los aranceles recíprocos en Argentina será especialmente significativo para las exportaciones de acero y aluminio, dos sectores que ya enfrentan desafíos globales debido a la competencia y los costos de producción. Según datos de la Cámara Argentina del Acero, Estados Unidos es uno de los principales destinos de las exportaciones siderúrgicas del país, y un arancel del 10% podría reducir los márgenes de ganancia de las empresas argentinas, afectando su capacidad para competir con otros proveedores internacionales. Además, este aumento arancelario llega en un momento de incertidumbre económica para Argentina, que busca fortalecer su relación con EE.UU. para atraer inversiones y mejorar su posición en el mercado global.
El viaje de Milei a Estados Unidos, donde se reunirá con empresarios y recibirá un premio internacional en Miami, estaba pensado como una oportunidad para consolidar los lazos bilaterales y promover las exportaciones argentinas. Sin embargo, el anuncio de los aranceles por parte de Trump podría opacar los objetivos del presidente argentino, quien deberá lidiar con las implicaciones económicas de esta medida mientras intenta proyectar una imagen de cercanía con su par estadounidense. La coincidencia del anuncio con el 2 de abril, una fecha cargada de simbolismo para los argentinos, añade una capa de complejidad al escenario, ya que el reclamo por la soberanía de las Malvinas sigue siendo un tema sensible que no admite distracciones ni gestos ambiguos.
A medida que Milei y su equipo evalúan el impacto de los aranceles recíprocos, el gobierno argentino deberá buscar estrategias para mitigar los efectos en las exportaciones clave y mantener la competitividad en el mercado estadounidense. Mientras tanto, la relación entre Argentina y Estados Unidos enfrenta un nuevo desafío, en un contexto donde la política comercial de Trump promete seguir generando repercusiones a nivel global.